jueves, 22 de abril de 2010

Cerrando Círculos...


Cerrando circulos-Paulo Cohelo

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Sí insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.


¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.


El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.


No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú. Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. Esa es la Vida!

martes, 13 de abril de 2010

Mis sueños mienten de verdad...


Cayó una lágrima por tu mejilla y yo, con una suave caricia, la sequé, me preguntaste por qué las cosas tienen un final, mas yo no te pude responder.

En tu rostro se dibujó una sonrisa que me llenó de tristeza e impregnó mi piel de un aroma amargo, pues ella era el vivo reflejo del angustioso e inevitable final. Tomé tu mano y te llevé a un lugar, en el que reside la calma y los sentimientos vuelan al compás del viento. Te pedí que cerraras los ojos, que preguntaras a tú corazón lo que realmente deseabas en ese momento y escuchaste el susurrar del mar, arropando tu corazón entristecido, jamás supe la respuesta a esa pregunta, la guardaste para ti. Mientras, yo busqué una flor, una frágil y bella flor, la resguardé en mis manos para que llegara a ti intacta, te pedí que abrieras los ojos, la belleza de esa flor te hizo estremecer, me miraste, pensativa e intentando comprender lo que yo te deseaba transmitir. Mira esa flor, simboliza el amor, es frágil, tan solo con un pequeño soplo sus hojas se marchitan, toca esa flor, con suavidad, acaríciala y sentirás el enorme placer de acariciar el verdadero amor. ¿Qué le pasó a nuestro amor, a nuestra flor? el tiempo acarició sus hojas bruscamente, con unas manos tan ásperas que dañaron su delicadeza, el viento golpeó fuertemente contra ellas y poco a poco, se fueron marchitando, cuando nos dimos cuenta, ya era demasiado tarde, dejamos marchitar esa flor, dejamos marchitar nuestro amor. Pero a su alrededor quedaron sus semillas, semillas que hablaban de una historia, con un principio dulce y conmovedor, donde la palabra te quiero se podía respirar, sin miedo. Esas semillas son las que harán nacer un nuevo amor, puede que más intenso y duradero, pero ya sin ti, sin mi, sin nosotros dos. No quieras negar lo evidente, sabes que el amor es efímero, volátil y frágil, se deshizo en nuestras propias manos y la impotencia de no poder hacer nada se apoderó de los dos. Volví a tomar tu mano, pero esta vez para secar las lágrimas que humedecían mi rostro, te dije que te querría eternamente, llevé tu mano a mi corazón para calmar el dolor que poco a poco se iba instalando en él, juntos vimos como el sol le daba entrada a la noche y salieron las estrellas, juntos, cogidos de la mano, por última vez miramos maravillados las estrellas, apoyé mi cabeza sobre tu pecho y una estrella fugaz atravesó el cielo, era el final, el final de una historia llena de amor, pero a la vez de dolor, por resistirnos a que llegara ese temido final.

jueves, 8 de abril de 2010

Otoño...


Me senté junto un árbol, sus hojas caían frente a mis ojos, Será ¿porque es otoño?... será que ¿al igual que las hojas de los árboles necesitamos caer, para comenzar de nuevo, con mas firmeza y voluntad?

Mi vida esta llena de altos y bajos, y es en estas fechas es cuando un sentimiento indescriptible se apodera de mi, no me deja dormir, no puedo dejar de pensar en cosas que ya pasaron, pero que me atormentan… es la llegada del otoño, las hojas caen, los recuerdos te atormentan por ultima ves, para ser olvidados bajo la lluvia que limpia tu interior desechando todo lo malo que quedo en ti, esa misma lluvia es la que hace florecer nuevos sentimientos, que en un tiempo mas se necesitaran para regalar. Con la llegada de la primavera esos nuevos sentimientos parecen querer salir a la luz de forma rauda, y es ahí cuando nos equivocamos, necesitamos cariño de las personas para sentirnos plenos, que muy pocas veces logramos ver mas allá de la persona, las apariencias engañan y todo lo que el otoño se llevo, la primera lo trae consigo… el verano suele ser la etapa en la que queremos volver hacia atrás a remediar los errores, pero volvemos a caer en lo mismo… Sin embargo no me olvido que es otoño y todos los recuerdos que me perturban se irán, llegara el invierno, con el nuevos sentimientos, que en la primavera serán capaces de ver mas allá, y en verano con la frente en alto diré soy feliz.

Repetía en mi sub-Consciente todas estas palabras, pero hay palabras que el viento del otoño se las lleva antes de la llegada del invierno y no alcanzan a florecer.

miércoles, 7 de abril de 2010

otra ves la duda...


Dicen… que el amor no se ve… se siente… dicen… que el amor es un sentimiento puro… que cuando se ama se puede hablar sin emitir sonidos, tan solo con una mirada, sin ser necesaria la palabra… dicen… dicen… y qué sabrán los demás sobre lo que significa el amor si cada persona lo siente y percibe de una manera diferente…

Hoy me preguntaron algo que no tiene respuesta, porque los sentimientos no tienen definición, hoy me preguntaron algo que yo siempre me he preguntado… no pude contestar… ¿qué es el amor?

Yo solo conozco uno y puede que no sea el mismo que tú conoces… hoy me pregunté… qué es aquello que tuve entre mis manos, sin forma ni color… que es aquello que me hacía sentir volar, que con cada caricia hacía estremecer mi alma, que con cada palabra susurrada se erizaba mi piel, que es aquello que tatuó la sonrisa en mi rostro, pero que en un abrir y cerrar de ojos, la borró… a eso… ¿se le llama amor?, pues déjame que lo vuelva a soñar… permíteme volver a sentir el placer de escuchar un te quiero sentido, permíteme volver a volar… no es justo, me dejaste sin ese sentir… Permíteme volver a soñar con ese paraíso perdido entre mis manos…

Habra que seguir...


Desde aquí… desde aquí, mis letras no se hacen sentir… desde aquí, es tan lejos que te tengo de mí… el tiempo se ríe a costa mía, y trato, lo juro que trato, de dormir… pero vienen a por mí… los miedos, los pensamientos, el estar corriendo y corriendo en sueños, buscando, buscándote… despertando, y sin encontrarte. Los albas, son en silencio, y me cuesta, creer que existe un mundo ahí fuera… porque, parece que mi mundo acaba, cada vez que mis ojos claman, entre el peso de los sueños, que no es tan complejo, despertar y haberte traído de ellos. No es complejo, lo que pido… no es imposible, lo que digo… pero tan cansado de perseguir lo sencillo, que mi vida se acompleja con cada motivo.

Y sigo… sin brazos que rodeen lo que digo… sin labios que besen sueños cumplidos… sin risas que escuche ciego, justo antes de despertar, y encontrar que lo he conseguido… tener mi sueño, tan sencillo… o tan complejo, conmigo

Dicen que la esperanza es la “confianza en que ocurrirá o se logrará lo que se desea”… ocurrirá… es cuando otras personas harán lo que deseas que ocurra… y se logrará, es que participarás en conseguir lo que deseas… prefiero pensar que a pesar de mi paciencia, no es que me quedo esperando a que ocurra lo que uno desea… prefiero pensar en esa palabra como activa… y no como algo pasivo que te llegará…

La vida, no da tiempo a esperar… porque morirás esperando… la vida es para lograr, porque hay que vivir luchando. Y eso es lo que hago, cada mañana al levantarme mi deseo es… seguir luchando.



Sentimientos...


Sentimientos salen dispersos, perdidos, del revés, expuestos, perversos, descerebrados, y sin exceso… sentimientos se camuflan con palabras, que son amarradas, entrelazadas, para ser descabelladas, mientras arden en la hoguera que se crea en mi cabeza… pensamientos, se destruyen mientras tu estás durmiendo, perfecto crimen sin huella, delirios de un loco, escritos en tinta digital… la vida se marchita y me convierto en ramas desnudas, que deja entrever todos sus puntos débiles mientras me miras… a todo se acostumbra uno en la vida, y el olvido es mi agonía… la que me tortura cada día, y hace que mi vida decaiga en cada suspirar… palabras se escapan, como si no digeran nada, pero es que no tienen fuerzas para gritar… despertar, es algo que no ocurre, y suelo permanecer atento, a la espera de que mi cuerpo se desvanezca mientras intento recordar qué día es el que me espera… si nisiquiera sé el día que vivo y mi noción del tiempo se ha perdido… la verdad es que mi realidad parece una nube donde no distingo… creo que las cosas son de una manera, pero después me cambian la visión, y se ve todo mal…

Fantasmas me invaden por la noche, mis manos agarran mi cabeza, para que no explote, mis ojos no se cierran y mi mente se evade en busca de recuerdos en los que poder pensar… mi martirio es pensar, mis delirios mis problemas, y la no tranquilidad… el problema de mi insomnio es no tenerte, y que no existas, es pensar que no me comprenden y nunca me llegarán a comprender… perderme entre el olvido, hacia ellos y por ellos, no encajar no es problema, pero… la corriente es fuerte, y te cansas de nadar… a veces no quieres luchar, pero el honor puede contigo, y no te dejarás llevar…

Mientras pienso que poco a poco voy de nuevo recuperándome… no quiero volver a pasar por esto, por eso, dejo pasar, dejo que me olviden, y facilito las cosas… los hechos hablan, y las pruebas demuestran… el tiempo es el que pone a cada uno en su lugar… sólo tienes que esperar… entonces resurgirás, como nuevo de entre las cenizas para disfrutar… puede que no vuelvas a sonreir jamás, pero ya ¿qué más da? La paz está en tu cabeza, pero mientras vengan y vengan más problemas te terminarán por descolocar… es lo que te hace tener un caos, y querer escapar…

Desconectado de todos y de todo, y sólo resiste quien tenga que resistir… quien quiera resistir, porque llega un momento en que no te importa perderlos, y en cierto modo es lo que quiero… pero después veo que no puedo, que me vuelvo loco verso a verso, y necesito siempre de algo más que soledad para escapar de estos pensamientos…

Me duermo… pero no me duermo… me canso, me agoto, me destrozo poco a poco… pero no alcanzo el punto, para que mis ojos digan basta… y caigan por completo.



Lagrimas...






Me niego a pensar que el amor es sinónimo de sufrimiento, me niego a pensar que ese sentimiento tan puro y dulce pueda convertirse en el sentimiento más sucio y amargo, me niego a convencerme que por amar haya que sufrir, me niego a mí mismo a hacer realidad lo que hace un tiempo decidí... dejar de amar…

De errores voy llenando mi camino, camino sembrado de lágrimas, lágrimas de emoción, lágrimas de tristeza, lágrimas que me hacen crecer, lágrimas que me hacen desvanecer, lágrimas negras que evitan que llegue la luz a mi corazón...

Quiero secar mis lágrimas negras, que hoy cubren por completo mi corazón y duelen como si fueran ácido puro...